La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que miles de agricultores de la Comunitat Valenciana queden excluidos de las ayudas aprobadas para compensar el encarecimiento de los fertilizantes, una situación derivada de la guerra en Oriente Medio. Según la organización, la causa principal de esta exclusión son las trabas burocráticas y digitales impuestas por el Ministerio de Agricultura al momento de realizar la solicitud.
Cristóbal Aguado, presidente de AVA-ASAJA, ha señalado que, a diferencia de las ayudas otorgadas durante la guerra de Ucrania, que fueron concedidas de oficio, el Gobierno ha decidido implementar un procedimiento más complejo. Este nuevo proceso obliga a los agricultores y ganaderos a presentar telemáticamente una declaración responsable, que incluye la firma digital y el entendimiento de pasos informáticos. Además, se les exige cumplir con requisitos como haber ganado menos de 5.000 euros en la declaración de la renta de 2024 y conservar las facturas de compra de abonos durante cuatro años.
Aguado critica que el Ministerio disponga de hasta cuatro meses para publicar las listas de beneficiarios en la web del FEGA, mientras que los agricultores solo tendrán 15 días hábiles para tramitar la declaración responsable, de la cual depende la subvención.
El Real Decreto Ley 7/2026, aprobado el 20 de marzo, establece un Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio. Este plan contempla una ayuda de 55 euros por hectárea en regadío y 22 euros por hectárea en secano, con un mínimo de 300 hectáreas para beneficiarse y un mínimo de 100 euros. Aguado resume que «el Gobierno pide demasiada burocracia para una cantidad tan exigua, que será totalmente insuficiente».
AVA-ASAJA también recuerda que la media de edad de la población agraria valenciana ronda los 65 años, lo que supone una dificultad añadida para realizar gestiones informáticas. Además, critican que el Gobierno no ha proporcionado un programa formativo para ayudar en el uso de aplicaciones informáticas ni ha dispuesto oficinas gratuitas de gestión.
La escalada de los costes de producción, especialmente de los fertilizantes nitrogenados y el gasóleo agrícola, ha supuesto un aumento de más de 15 millones de euros en los costes de los agricultores valencianos. AVA-ASAJA considera «injustificable» que la Administración complique el acceso a las ayudas en un momento tan crítico.
Por ello, la asociación ha solicitado al Ministerio de Agricultura que reconsidere su enfoque y adopte un procedimiento más automático, similar al aplicado durante la guerra de Ucrania, para que las ayudas lleguen sin obstáculos a todos los agricultores afectados.









