El Observatorio del sector agroalimentario de las regiones españolas de Cajamar ha publicado recientemente datos que subrayan la importancia estratégica del sector agroalimentario en la economía española. Según el informe, se espera que el sector genere un valor añadido bruto de 130.808 millones de euros en 2024, lo que representa un incremento del 3,7% en términos reales. Este crecimiento sitúa al sector como un componente crucial de la economía nacional, aportando el 9% del Valor Añadido Bruto (VAB) total de España y contribuyendo al 11,6% del empleo.
El informe desglosa la contribución del sector en varias fases. La fase de comercialización es responsable del 3,7% del VAB y del 5,8% del empleo. El sector primario aporta un 2,9% al VAB y un 3,5% al empleo, mientras que la industria de transformación contribuye con un 2,4% al VAB y un 2,3% al empleo. Estos datos reflejan la diversificación y la importancia de cada sub-sector dentro del agroalimentario.
En términos de competitividad, el sector agroalimentario español se destaca por ser un 19% más competitivo que la media de los 27 países de la Unión Europea (UE-27) en cuanto a costes laborales por unidad de VAB. Además, la productividad del sector es un 14,4% superior a la media europea, consolidando a España como el cuarto país agroalimentario más competitivo de la UE-27 y de la eurozona.
Las exportaciones agroalimentarias también muestran un crecimiento significativo, alcanzando los 74.231 millones de euros, lo que supone un aumento del 5,9%. Estas exportaciones representan el 19,3% del total exportado por España, con Andalucía liderando en volumen, seguida de Castilla y León y Cataluña, regiones que destacan especialmente en la transformación agroalimentaria.
Estos datos no solo subrayan la importancia del sector agroalimentario en la economía española, sino que también refuerzan el argumento estratégico para la implementación de políticas públicas de apoyo al sector. Estas políticas son esenciales para defender posiciones más firmes de España en la negociación de la Política Agrícola Común (PAC) post-2027.
En conclusión, el sector agroalimentario español no solo es un pilar fundamental de la economía nacional, sino que también se posiciona como un líder en competitividad dentro de la UE. Con un crecimiento sostenido y una fuerte presencia en el mercado internacional, el sector está bien posicionado para enfrentar los desafíos futuros y continuar siendo un motor económico clave para España.








