La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla y León ha anunciado una nueva ayuda destinada a compensar los costes adicionales de la recogida de leche en explotaciones de vacuno, ovino y caprino situadas en las zonas de montaña de la región. Esta medida, presentada el 27 de abril de 2026, tiene como objetivo asegurar la continuidad de estas granjas, que enfrentan mayores dificultades logísticas debido a la lejanía, la orografía y las condiciones meteorológicas adversas.
La ayuda está dirigida a los primeros compradores que se encargan de recoger la leche en estos municipios, con la intención de evitar que los costes extra se trasladen al precio que reciben los productores. Tendrá carácter anual y estará acogida al régimen «de minimis». Se concederá en concurrencia competitiva, mediante un sistema de puntos que valorará criterios como el número de productores atendidos, el tipo de solicitante —con más puntuación para cooperativas y SAT—, y la distancia a los centros de recogida o transformación. La tramitación será electrónica y las ayudas se resolverán en un único acto.
Sin embargo, la medida ha suscitado críticas por parte de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA), que cuestiona su eficacia. Aunque reconocen la necesidad de este apoyo, la organización ha estado reclamando una solución desde hace tiempo y señala que ya existen ayudas similares en otras comunidades autónomas. ASAJA argumenta que la ayuda será difícil de aplicar y deja toda la responsabilidad en manos de los compradores.
La organización denuncia que en provincias como León ya existen granjas a las que las industrias han dejado de recoger la leche, lo que pone en riesgo su continuidad. ASAJA teme que la nueva ayuda no resuelva este problema si no se ajusta a las condiciones reales de las explotaciones.
La normativa mantiene el mismo sistema de puntos y los mismos criterios de valoración, y la tramitación seguirá siendo completamente telemática. ASAJA insiste en que es necesario introducir mejoras para que la medida sea realmente útil y evite que las explotaciones de montaña queden desprotegidas ante los elevados costes y las dificultades de acceso.









