El 24 de marzo de 2026, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) expresó su preocupación ante el nuevo acuerdo comercial entre la Unión Europea y Australia, destacando el impacto negativo que podría tener en sectores agrícolas sensibles como el vacuno, ovino-caprino y el azúcar. ASAJA instó a los eurodiputados a votar en contra de la ratificación del acuerdo, argumentando que el sector agroalimentario europeo se convierte en «moneda de cambio» en las negociaciones internacionales.
Desde ASAJA, se denunció que Bruselas ha cedido en productos clave del campo europeo a cambio de mantener sectores industriales, lo que afecta a agricultores y ganaderos. Además, se mencionó la apertura de contingentes arancelarios para productos agroalimentarios considerados sensibles para España y la UE, lo que podría inundar el mercado con productos extranjeros.
El acuerdo permitirá la entrada de 38,000 toneladas de carne de vacuno, 25,000 toneladas de ovino-caprino y 65,000 toneladas de azúcar, entre otros productos. Aunque la Comisión Europea asegura que estos volúmenes representan un pequeño porcentaje del consumo comunitario, ASAJA advierte que podrían tener un impacto significativo en el mercado.
La organización también expresó desconfianza en las cláusulas de salvaguarda del acuerdo, señalando que en acuerdos anteriores, como con Birmania y Camboya, estas medidas no han sido efectivas para proteger a los productores locales.
Este acuerdo se produce tras ocho años de negociaciones en un contexto geopolítico incierto, marcado por la guerra en Oriente Medio y el aumento del proteccionismo. ASAJA ha hecho un llamamiento a los eurodiputados para que rechacen el acuerdo, subrayando la necesidad de proteger la producción local y garantizar la seguridad alimentaria en Europa.
En conclusión, ASAJA considera que el acuerdo UE-Australia podría tener consecuencias negativas para el sector agrícola europeo, y pide una revisión exhaustiva de las condiciones antes de su ratificación final. La organización enfatiza la importancia de proteger a los productores locales frente a la competencia desleal de productos importados.









