La organización agraria ASAJA de Castilla y León ha manifestado su expectativa de que el Gobierno, en el Consejo de Ministros extraordinario que se celebrará mañana viernes, apruebe medidas que compensen las pérdidas diarias que enfrenta el sector primario de la agricultura y la ganadería debido al aumento del precio del gasóleo y los fertilizantes, consecuencia de la guerra en el Golfo. En un contexto de máxima intensidad en las tareas agrícolas, la gravedad del problema ha llevado al campo de Castilla y León a manifestarse en Valladolid y Santovenia de Pisuerga en días consecutivos, exigiendo medidas urgentes. El Gobierno ha solicitado la opinión del sector, pero aún no ha revelado ni el importe ni el procedimiento para implementar dichas medidas.
ASAJA insiste en que las medidas deben ser proporcionales a la gravedad del problema y revisables en el tiempo si el conflicto persiste, además de ser de aplicación inmediata. La organización también exige al Gobierno que garantice los apoyos parlamentarios necesarios para evitar complicaciones al validar el Real Decreto Ley en el Congreso de los Diputados. En este sentido, ASAJA pide responsabilidad y visión a largo plazo a las distintas fuerzas parlamentarias, ya que cada día de retraso representa pérdidas millonarias para el sector agrario.
En las recientes protestas, ASAJA, junto a otras organizaciones agrarias, ha solicitado el cese de las hostilidades bélicas, la normalización del mercado internacional de materias primas, la garantía del suministro de gasóleo agrícola y fertilizantes, y la prevención de la especulación por parte de grandes compañías energéticas y de fertilizantes. Además, se ha pedido la implementación de un paquete de ayudas fiscales, incluyendo la eliminación de todos los impuestos y aranceles a los carburantes y fertilizantes.
La situación actual refleja la urgencia de adoptar medidas que protejan al sector agrario, vital para la economía regional y nacional. La expectativa está puesta en las decisiones que se tomen en el próximo Consejo de Ministros, que podrían marcar un punto de inflexión en la gestión de esta crisis.









